Revista VERDEMENTE-La Guia Alternativa de Madrid

miércoles, 31 de mayo de 2017

VerdeMente 213, Ya Disponible


Ya disponible el nº 213 de VERDEMENTE. Diversa y cargada como siempre: ENTREVISTA A Dokushô Villalba​, Artículos de Ramiro A.Calle​, Ángela Tello, Daniel Gabarró​, Lalita Devi DanzaRitual Sound , OsteoFisio Salud Postural Global - Centro de Fisioterapia Helena Ferrari Schinca Pablo Veloso, Manuel Castro, Shu-yuan Chen Shobhana...y mucho más. Nuevo Formato y Papel, pero respetando el espíritu de siempre. Y AMPLIAMOS SECCIONES. NO TE PIERDAS EL ESPECIAL DE VERANO MENSUAL Y FORMACIONES
Podéis descargarla o leerla desde www.verdemente.com o en el siguiente enlace...
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martes, 30 de mayo de 2017

¡Canta, Niño Interior, Canta!

Cuando se canta con el corazón, el  niño  interior  se  libera.  Se  abre  la puerta donde el niño ha estado encerrado  y  emerge  a  presión  con  todos sus sentimientos ocultos. El niño sale al mundo exterior a través de la voz.
La voz hablada es muy limitada si la comparamos con la cantada. El registro vocal, la longitud de emisión, los matices  y  las  dinámicas  son  mucho más amplias cantando que hablando. Y la magia de la música siempre ayuda a revelar los sentimientos.
Cuando  mis  alumnos  cantan  con esa capacidad de ENTREGA, sus ojos se iluminan. Esos brillos de la vidriera celestial  me  anuncian  que  el  niño  se ha liberado. Mirarles y que me miren en ese momento es como inundar la Vida de luz, es lo más puro que puede haber.  La  textura  de  la  voz  se  transforma,  suena  muy  puro...y  a  veces muy  vulnerable.  El  niño  empieza  a decir sus cositas con la sonoridad de la  voz.  Al  principio  no  suele  gustar  a los  alumnos  esa  sonoridad  tan  “infantil” porque  todos  los  alumnos  de alguna  forma  buscan  potencia,  sobrevaloran el volumen y no soportan la vulnerabilidad. Muchos se frustran y se avergüenzan de la primera “visita  del  niño”  en  su  voz.  Pero  poco  a poco van entendiendo, que sin niño, no hay adulto pleno.

Se me saltan las lágrimas viendo a los  alumnos  abrazando  al  niño  manifestado  en  su  voz.  Aun  con  miedo y  extrañeza,  están  siendo  absolutamente  sinceros  e  íntegros  consigo mismos,  con  toda  su  historia  y  su sentir  atemporal.  Especialmente  me emociona viendo a los que se ve que han tenido vivencias personales muy duras  y  aun  así  luchan  por  liberar  a ese niño candado. Dan todo en cada nota  que  cantan,  en  cada  sílaba  que pronuncian,  como  si  les  diera  igual morir   mañana.   Realmente   es   algo sagrado. Como guía de desarrollo vocal,  poder  presenciar  esos  momentos, es lo más valioso. Abrirse  es  arriesgarse. 
 El  niño  no solo  nos  cuenta  las  emociones  de liberación.  El  niño  ha  acumulado  los sentimientos  indigestos.  El  alumno revive muchas cosas al conectar con el niño, cosas muy tristes, mucho miedo y confusión. Solo intelectualmente  sabe  que  no  es  “algo”  de  ahora porque  no  hay  motivo  ninguno  para sentirse así. Algunos tratan de omitir estos  mensajes  del  niño  porque  la voz se ve afectada y no pueden cantar bien. Bueno, es lo que dicen. Pero en  realidad,  lo  que  sucede  es  que muy  difícil  revivir  cosas  que  transmite  el  niño.  Yo  les  ayudo  a  que  no oculten al niño que por fin se atrevió a  expresarse.  Los  alumnos  también sienten cosas a través de mí. El niño entra  en  proyección  conmigo.  Esto se  debe  a  que  la  voz  funciona  como un hilo que teje los vínculos personales.  No  sólo  ayuda  a  exteriorizar  los sentimientos, sino que también hace aflorar los problemas relacionales.
Por ejemplo, cantan fuerte porque tienen  la  sensación  de  que,  si  no,  yo no les oigo (suele ocurrir en alumnos con  muchos  hermanos).  O  al  revés, cantan muy flojito para no molestarme  (su  madre  siempre  les  mandaba callar).   Otro   ejemplo   muy   común: aunque les felicite por lo que acaban de  hacer,  creen  que  en  el  fondo  no estoy  satisfecha  y  se  sienten  culpables  por  no  saber  hacerlo  mejor.  O curiosamente  se  les  taponan  los  oídos  justo  cuando  les  elogio.  O  me oyen, pero como si yo les hablara en chino  quedándose  con  una  expresión en la cara como de ausentes. En todos  estos  casos,  lo  que  está  claro es que, a esos niños, les es imposible pensar  que,  al  entregar  su  corazón, la mamá se alegre. 
Esto   es   dolorosísimo.   Al   darse cuenta  de  ello,  la  voz  se  quebranta. Muchos rompen a llorar y no pueden seguir   cantando.   Siento   su   dolor, pero  me  mantengo  viviéndolo  junto an  ellos,  porque  llorar  también  es una  expresión  vocal.  Sólo  que  cuando  el  niño  viene  muy  estresado,  al liberarse  se  desborda  y  eso  no  cabe en la estructura musical.
Cuando cesa el llanto liberador del niño,  les  animo  a  los  alumnos  a  que sigan  cantando  con  la  voz  que  aún les quede. De la manera que puedan y  les  apetezca.  Porque  el  niño  tiene derecho a seguir expresándose, aunque  técnicamente  les  “salga”  muy mal.  Y  creo  que  cantar  es  la  mejor forma de ayudar al niño a integrar lo que está viviendo. 
Antes, una clase de canto era eso, una  clase.  Pero  teniendo  en  cuenta la  cantidad  de  energía  psicosomática que mueve la voz, merece la pena profundizar  y  acoger  esa  cualidad  y avanzar  desde  la  raíz.  Cantar  es  una excelente manera de conectar con el niño interior,  liberarle  hacia afuera  y reparar  sus  vínculos  afectivos,  si  se desea. Aunque el objetivo del “Guía de De-arrollo Vocal” siga siendo enseñar a cantar bien...Como dijo mi sobrino a los 17 años: “si se profundizara, todas las  asignaturas  deberían  de  llegar  a ser una única, que es la filosofía, pero no la de libro, sino la de la Vida”. Así que,  profundizándolo  bien,  enseñar a cantar no solo significa entonar, ni medir el ritmo. 
Que  el  niño  vuele  sin  ataduras,  sin conflictos,   jugando   y   divirtiéndose con la voz
Makiko Kitago
©VerdeMente, 212

¿Sabes por qué debes mantenerte FLEXIBLE?

Seguro que se te ocurren un montón de razones por las que mantenerte flexible. Y es que la flexibilidad es una cualidad de nuestro sistema musculo-esquelético que nos ayuda a prevenir dolores, mejorar nuestro rendimiento físico e incluso diría que hasta mejorarnos emocionalmente. 
Pero si todos sabemos de los beneficios de los estiramientos, ¿por que nos cuesta tanto estirar? ¿Por qué es tan doloroso y al final terminamos haciéndolo poco y mal?
En primer lugar, habría que decir que desde pequeños en el colegio, en la asignatura de educación física o en las Escuelas Deportivas se le da muy poca importancia a los estiramientos musculares y la toma de conciencia del cuerpo. Si se trabajara de una forma adecuada desde esa edad tendríamos muchas más coordinación, equilibrio y menos dolores cuando nos hacemos mayores. Además de unos hábitos saludables, orientados a prevenir antes que curar. 
Por desgracia, cada día llega más gente a la consulta comentando que para solucionar sus dolores le han dicho que tiene que fortalecer los músculos, bien sean de la espalda cuando duelen las lumbares, o el músculo cuádriceps cuando existe alguna patología de rodilla. Y nada más lejos de la realidad. 
En los siguientes párrafos voy a ir explicando todos los beneficios del estiramiento y por qué es mejor buscar la causa de que una zona esté doliendo antes de fortalecer los músculos. 

Lo primero que hay que entender es que existe un tejido que conecta todas las partes del cuerpo, de manera conectiva o conjuntiva, y que se llama TEJIDO FASCIAL. La principal función de este tejido es sostener estructuras y servir de comunicación entre las distintas partes del cuerpo. Y ¿por qué sirve de comunicación?, porque lo atraviesan todos los nervios que transmiten información, y todos los vasos, tanto arteriales como venosos y linfáticos, que son los encargados de llevar los nutrientes a todas las partes del cuerpo y recoger los desechos.
Pues bien, imaginemos que ese tejido fascial está contraído o arrugado. Tanto la comunicación nerviosa como el intercambio de fluidos va a estar muy mermado. Y ya tenemos un territorio predispuesto para que aparezcan dolores o que una víscera no funciones del todo bien, y por lo tanto el cuerpo no pueda encontrar el equilibrio que necesita. Esta sería la primera razón para mantenernos flexibles desde un punto de vista de la salud. 
Además, tengamos en cuenta que no todos necesitamos hacer los mismos estiramientos, cada uno debe hacer el estiramiento que necesita en función de sus particularidades. No va a necesitar lo mismo una persona que está 8 horas diarias trabajando sentado en una silla, que una persona que sale a correr todos los días y trabaja como repartidor/a. Y no sólo por la actividad que desarrolla, si no también por nuestra genética y por los accidentes o golpes que haya ido sufriendo a lo largo de la vida. 
Para ello es necesario hacer un diagnóstico postural y también ver si tienen movilidad los puntos de anclaje del cuerpo en los que se ancla este sistema fascial de que hemos hablado. Por lo tanto vamos a obtener mucho mayor beneficio para la salud si hacemos los estiramientos indicados para cada uno de nosotros, y no hacemos una tabla general con la que vamos a caer en el desánimo, y en dos semanas dejaremos de hacerla. 
Otro punto muy importante, y sobre todo por lo que escribo este artículo, es que es mucho más efectivo estirar Cadenas Musculares o Miofasciales enteras antes que músculos por separado. Hay que tener en cuenta que existe una conexión fascial entre músculos formando uniones que van desde la cabeza a los pies, y que cuando se tensan forman una verdadera cadena de tensión que nos mantiene bloqueados en una postura. Éste es el origen de muchas patologías, dolores o artrosis, es decir, desgastes articulares.
Si ponemos en tensión toda la Cadenas Miofascial vamos a sentir relajación a nivel general, liberándonos de esa postura en la que estábamos bloqueados, desapareciendo los síntomas. Pero como he comentado en alguna ocasión, no se trata de poner rectas a las personas, si no de dar flexibilidad dentro de la estructura o postura de cada uno, respetando el cuerpo. 
En cuanto a la manera de estirar o poner en tensión estas Cadenas Miofasciales es importante tener en cuenta que no es necesario llegar muy lejos en el estiramiento. Lo más importante es sentir la sensación de “PONER EN TENSIÓN”. Sin llegar a ser un estiramiento exagerado en el que el cuerpo tiende a defenderse y retraerse una vez que finalizamos el estiramiento. Con esta puesta en tensión vamos a ir estirando suavemente, como si fuera un chicle este sistema fascial y lo que conseguimos va a ser mucho más duradero en el tiempo. Además hay estudios bastante concluyentes que hablan de que para que haya realmente cambios en el sistema fascial y por lo tanto en el músculo, hay que mantener la puesta en tensión mínimo 90 segundos. Y ese tiempo está muy alejado del que solemos utilizar para estirar cada músculo. 
Por último, os quería hablar de las clases de REPROGRAMACIÓN DE LA POSTURA Y ESTIRAMIENTO DE CADENAS MIOFASCIALES, que se realizan en unas hamacas que nos permiten poner en tensión las cadenas miofasciales, en función de la flexibilidad de cada uno, partiendo de dos posturas básicas que se muestran en las fotos a continuación. 
En la postura de cierre de ángulo de cadera vamos a estirar principalmente las cadenas posteriores del cuerpo. Es decir, la cadena de extensión, manteniendo una puesta en tensión desde la cabeza como si nos estiraran de los pelos de la coronilla suavemente y desde los tobillos llevando la punta de los dedos de los pies hacia nosotros. En esta postura debemos respirar hinchando la espalda.
Francisco Alonso
©VerdeMente, 212

miércoles, 24 de mayo de 2017

Islam y la lucha contra el Infiel: Lecciones de Amor

En este mismo instante, muchos países se encuentran atravesados por el odio de la islamofobia. Los atentados en nombre del Islam nos pueden confundir y hacernos creer que el Islam es una religión de odio. Pero el Islam tiene lecciones importantes que darnos. Entre ellas, la de la lucha contra el infiel: la yihad.  ¿Podemos acogerla amorosamente en nuestro interior? 

LA VERDADERA LUCHA CONTRA EL INFIEL 
En la lectura del Corán, se insta a las personas creyentes a luchar contra los infieles en repetidas ocasiones. Se trata de una obligación religiosa para los musulmanes. Pero, ¿quiénes son realmente los infieles? Los infieles no son los demás, ni aquellos/as que libremente han decidido no abrazar el islam. 
Esa sería una interpretación errónea. El Islam no busca la agresión como forma de relación. Entonces, ¿a qué lucha se refiere? 
Creo firmemente que la yihad hace referencia a la lucha con uno mismo/a. El verdadero significado de la palabra yihad es, precisamente, la lucha contra el infiel que llevo conmigo, con aquellas partes de mí que siguen sin confiar en la vida. 

Eso sucede porque en mi interior tengo áreas que siguen sin aprender a amar. Hay partes de mí que siguen ancladas en el odio, que continúan ligadas a la idea de que nada es más importante que lo que me afecta a mí personalmente, y que me impiden ser amoroso con los demás. Y ese es un error inmenso. La lucha contra ese error es al que se refiere el Islam. 
Pero no nos equivoquemos. La lucha contra nuestro enemigo interior no puede hacerse a través del odio. Como nos enseñan los sufís, místicos musulmanes que integran en sus vidas la profunda vivencia del Islam, debe hacerse abrazando tiernamente la Verdad. La clave es actuar desde la comprensión, el amor y la ternura. Pues desde ahí se vivencia que todos somos uno. 
En la búsqueda sincera de la verdad a través del amor que produce, inevitablemente, la comprensión profunda, todas las religiones encuentran un punto de unión. Pero esa comprensión profunda solo es posible alcanzarla mediante una aceptación total de todas nuestras realidades internas, especialmente las que nos llenan de miedo, de odio y de dolor. Eso significa abandonar la violencia y el maltrato también hacia nosotros: una verdadera e innegable Yihad. Toda una lección a aprender. 
Debemos recordar que todo lo que veo fuera es, en realidad, una proyección de mi interior. Cuando en mi interior haya paz, entonces habré convertido al infiel. La Yihad habrá terminado. La Yihad habrá vencido.
EL VELO QUE LLEVO DENTRO 
Cuando hablo de convertir al infiel que llevamos dentro, no hablo desde la teoría, sino desde mi propia experiencia. 
En más de una ocasión, me he cazado a mí mismo mirando con superioridad a una mujer que lleva el hiyab, el velo que utilizan muchas mujeres musulmanas para cubrir su cabeza. El hecho de sentirme superior a ellas me recuerda que, en realidad, quién lleva el velo de la ignorancia soy yo. 
Si consigo mirar con ternura en mi interior, entenderé que ese pensamiento, además de injusto, nace del miedo que me provoca lo diferente, lo desconocido. Olvido que el hiyab es utilizado como símbolo para decir “nadie manda en mí”, “no obedezco a nadie más que a la divinidad”. Este es el verdadero significado del velo musulmán en ciertos párrafos del Islam. Solo recordando esto, dejo de ocupar un lugar violento que no debería haber ocupado nunca, del que debería renegar. He vencido en mi Yihad. 
Así pues, cuando juzgo a las mujeres que llevan el hiyab, a los sin techo que duermen en los cajeros automáticos, o a la gente que viste diferente a mí, me convierto en el infiel. Y es, precisamente, a ese infiel al que debo reconvertir. Debo echarlo de mí, del mismo modo que Jesús echó del templo a los mercaderes por desacralizar el templo: mi propia vida. 
Recordémoslo, no se trata de una lucha externa sino interna. Una lucha donde el amor debe ser la única arma de acción. Quizás deberíamos abandonar la palabra lucha y empezar a referirnos a este proceso como el momento del abrazo, el momento del perdón y del amor. 
SIN OLVIDAR LO IMPORTANTE 
Si el hiyab nos recuerda que nadie manda en mí y que solo obedezco a la divinidad, que no hay más dios que Alá, significa que no hay que olvidar nunca lo más importante. De hecho, el símbolo del velo tiene su traducción en el primer mandamiento de Jesús: “amarás a Dios por encima de todas las cosas”. Es decir, amarás por el simple hecho de amar, buscando siempre la verdad y situando el amor en el centro de tu vida. 
Solamente así, dejando de dar más valor al resto que a la propia comprensión, estaremos retornando al origen. De algún modo, todas las religiones nos recuerdan que si queremos recuperar nuestra esencia debemos superar las creencias, deseos y apegos que nos impiden tener el amor en el centro de nuestra vida. 
Desde este punto de vista, nada hay más importante que la Yihad. Nada hay más importante que la lucha contra el infiel, sabiendo que el infiel habita en mi interior. Sabiendo que todo lo que veo en el exterior solo es una proyección de aquello que todavía no he integrado. Por ello, debo bendecir a la mujer con el hiyab, ya que me recuerda que somos iguales; debo bendecir las noticias que aparecen continuamente en televisión, pues me indican que no debo odiar... Todo lo que ocurre a mi alrededor, es una señal de aquellas áreas en las que todavía tengo que echar al infiel. 
CUATRO MECANISMOS DE DEFENSA 
Te animo a entrar en la página web www.danielgabarro.com/verdemente y descargarte los cuatro mecanismos de defensa inconsciente que nos alertan de nuestros enemigos interiores. Así, cuando los vivas en tu vida, sabrás que esos son los infieles. Ésos serán los mercaderes que debes echar de tu templo.

lunes, 22 de mayo de 2017

EL PODER DE LA MENTE, RAMIRO CALLE

Buda lo aseveraba: "Todos los estados entroncan en la mente y la mente es la fuentes de todos los estados". Krishnamurti declaraba: "La mente es el mundo". Los yoguis desde la más remota antigüedad nos han advertido: "De la mente parten dos caminos: uno lleva al cielo y el otro al infierno", entendiendo por cielo o infierno estados psíquicos. También, como tanto les insisto a mis alumnos en las clases de meditación: la misma mente que encadena, es la que libera. Con la mente pensamos, sentimos, hacemos..., pero ella puede ser sana o insana. Es una buena sierva, pero muy mala ama.
El poder de la mente es indiscutible. El del pensamiento, también. La mente es nuestra inseparable compañera desde que nacemos hasta que morimos. Es el órgano de percepción, cognición, análisis, memoria, imaginación, atención, discernimiento y otras preciosas funciones cuando sabemos utilizarlas bien y servirnos de ellas. Pero muy perturbadoras cuando ellas nos dominan y nos convierten en sus esclavos. 
Los sabios de Oriente siempre han insistido en la necesidad de aprender a cuidar, dominar, entrenar, desarrollar y sanear la mente, porque ella puede ser fábrica de aflicción o de deleite, y puede ser una implacable enemiga o una magnífica amiga. La mente bien dirigida y gobernada, es de mucho provecho para uno mismo y para los demás, pero mal dirigida y gobernada es desorden, fiasco, inarmonía y conflicto. 

Cuando la mente no está bien establecida, controlada y orientada, es manantial de mucho sufrimiento, porque se extravía en sus pensamientos neuróticos e insanos. También causa mucho dolor innecesario a las otras criaturas. Se fragmenta y pierde su energía, es causa de malestar y preocupación inútil. Una mente así, decía Kabir es un fraude, una casa con un millón de puertas. Lo mejor es no creérsela. No es de fiar, es un timo. Si la mente no te gusta, cámbiala, le recomendó un mentor a su discípulo. Surgió la meditación hace milenios para poder limpiar, esclarecer y serenar la mente y que así en lugar de reportar ignorancia, desencadene sabiduría liberadora.
Mi admirado y siempre recordado Babaji Sibananda de Benarés siempre me decía que hay dos cerebros: el sagrado y el demoniaco, y que hay que aprender a desplegar el primero y a debilitar el segundo. Una mente negativa contagia negatividad, como una saludable, contagia armonía. 
La mente descontrolada es como un elefante furioso o como un mono loco saltando de rama en rama. Se dejará arrastrar por la ira, el egoísmo, la ansiedad y todas las emociones tóxicas. Aunque uno habla de ella como si le perteneciera, en realidad no es así; uno es como una hoja a merced del vendaval de una mente agitada y confusa que daña a los demás y se daña a sí misma, acarreando un montón de cosas nocivas. Una mente no dirigida con sabiduría y ecuanimidad, con sosiego y lucidez, es un caldo de cultivo para la fricción, el conflicto, las emociones venenosas y los pensamientos insanos. Lo que puede originar trastornos psicosomáticos muy diversos, además de que dispersa las mejores energías y malogra la relación con las otras personas. 
Como todos tenemos en principio una mente desorganizada y con tendencias insanas, urge transformarla para obtener lo mejor de ella y abandonar lo peor. Así se podrán obtener los potenciales mentales, evitar las memorias negativas y las fantasías dolorosas y perjudiciales, activar la atención mental en el aquí y ahora, cultivar actitudes sanas y constructivas y comportamientos mentales, verbales y corporales cooperantes y generosos.
Desde que descubrí el yoga cuando tenía quince años de edad, enseguida escuché la antigua enseñanza de "así como piensas, así eres" o "somos el resultado de nuestros pensamientos" o "heredaremos de la mente lo que vayamos haciendo con ella". Pensamientos nocivos encienden pensamientos nocivos, en tanto que los positivos alumbran los positivos. El pensamiento insano es como una espina clavada en el sistema nervioso, que no deja de irritarlo.
Es necesario aprender a pensar y a dejar de pensar. En este sentido la meditación nos es también de gran ayuda. Cuando hay que pensar, pensamos, pero cuando hay que vivir en el instante sin pensamientos, lo hacemos. Nada de elucubraciones inútiles. Por un lado la práctica asidua de la meditación y, por otro, enfocar la mente en lo que a cada momento estamos llevando a cabo. Y cultivar actitudes constructivas, basadas en el sosiego, la ecuanimidad, la atención vigilante y la compasión. La meditación nos permite entrenar la mente para desarrollarla y que pueda alcanzar un plano de equilibrio y visión clara. De eso modo uno podrá mejor afrontar las vicisitudes de la vida e incluso sacar una enseñanza transformativa de las mismas. 
Además de la práctica de la meditación sentada, hay que estar más meditativo en la vida diaria. Podemos irnos adiestrando para frenar los pensamientos, o mirarlos sin que nos afecten, o combatir los pensamientos negativos mediante los positivos, o ignorar los pensamientos. Hay numerosos métodos para aprender a relacionarse con los pensamientos. Para ello también necesitamos el esfuerzo consciente, la disciplina y la motivación necesaria para despojarnos de los pensamientos insanos y cultivar y desplegar los sanos. Es una especie de alquimia. Igual que los alquimistas tratan de transmutar los metales de baja calidad en metales preciosos, vamos tratando de transformar el lado neurótico de la mente en un lado sano y constructivo. La meditación nos ayuda a superar los modelos de pensamientos que generan dolor propio o ajeno, para construir emociones sanas y lucidez mental. Con el trabajo de autoreeducación necesario, iremos logrando que la mente no esté gobernada por la ofuscación, la avidez y el odio, sino por la lucidez, la generosidad y el amor. 
Inspirémonos en las palabras de ese maravilloso texto que es el Dhammapada, donde se nos recuerda: 
"Es bueno controlar la mente: difíciles de dominar, voluble y tendente a posarse allí donde le place. Una mente controlada conduce a la felicidad".
©VerdeMente, 212

miércoles, 17 de mayo de 2017

Quiromancia en Centro Lúa

QUIROMANCIA

Lo que tus manos dicen de ti... Quiromancia: consultas personalizadas en Centro Lúa 
Descubre tu auténtica personalidad, tus habilidades y tus aptitudes naturales a través de la palma de la mano.
Un estudio de la/s mano/s nos permite centrarnos en aquellos aspectos importantes de nuestra vida que podemos potenciar o cambiar y facilitarnos así nuestro camino vital.
Más información en info@centrolua.es

Curso de Flores de Bach Centro Lúa


CURSO DE FLORES DE BACH
19/20 de Mayo
¿Qué Veremos en el Curso?

En este curso vamos a abordar las Flores de Bach desde un enfoque mucho más amplio donde partimos de un todo, por eso trabajaremos con los elementos y los temperamentos que conforman hasta acabar con las personalidades asociadas a cada uno de ellos.